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NO SE PUEDE REGULAR LA MOVILIDAD A DECRETAZOS.

FREDICA CONTRA PLANTEAMIENTOS DISCRIMINATORIOS DE INCREMENTOS DE LA FISCALIDAD DEL AUTOMÓVIL Y LAS RESTRICCIONES A LA MOVILIDAD

LA FEDERACIÓN DE IMPORTADORES CONTRA EL INCREMENTO FISCAL EN LOS IMPUESTOS QUE AFECTAN AL SECTOR Y LAS RESTRICCIONES INDISCRIMINADAS AL USO DEL VEHÍCULO PRIVADO.

La Federación Regional de Importadores y Distribuidores de Automóviles en Canarias, FREDICA, alerta del peligro de incrementar el impuesto de matriculación y el impuesto de circulación. Igualmente considera injusto las restricciones al uso de los vehículos privados a base de decretos y sin una planificación previa y adecuada.

La prensa se ha hecho eco de la intención del gobierno de España de plantear un incremento en el Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte, el conocido como Impuesto de Matriculación, como igualmente del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, conocido como Impuesto de Circulación.

Para FREDICA el planteamiento de incrementar la fiscalidad en la compra de los vehículos de combustión interna para equiparar su precio a los vehículos eléctricos resulta un contrasentido. Para el sector del automóvil se debe perseguir sin dudas la reducción de las emisiones, pero precisamente esto se tiene que hacer potenciando la renovación del parque móvil antiguo y hacerlo sin distinción por tecnologías, dado que los vehículos nuevos que se comercializan en la actualidad ya presentan niveles bajos de emisión debiéndose apoyar una transición realista y sosegada, a los efectos de no generar cambios bruscos que perjudicarán a un sector clave de la economía pero, sobre todo, generarán incertidumbre entre los ciudadanos. Bien al contrario, el sector considera que visto el efecto que puede generar la plena aplicación de la normativa WLTP a partir de 2021 (nueva medición de emisiones), el gobierno debería revisar a la baja los escalones de emisión para evitar que se produzcan incrementos de precios por motivos exclusivamente fiscales que perjudicaría precisamente a las clases más humildes.

Respecto a la modificación del impuesto de circulación, desde FREDICA se considera que es correcto proceder a la modificación de su regulación de forma que la tributación cambie el sistema actual, basado en la potencia del vehículo, a otro que se centre en los niveles de emisión y antigüedad de los vehículos, pero tal cambio debe realizarse de manera progresiva.

Desde FREDICA se considera que se debe realizar una reforma total de la fiscalidad, incluyendo todos los tributos que afectan al sector, pero orientada a la calificación medioambiental y manteniendo una presión sobre el conjunto que sea razonable y que no implique incrementos de la recaudación global superiores a los actuales, de cara a evitar que se consideren estos planteamientos meros planteamientos de mayor recaudación fiscal.

Para FREDICA en todo caso, se debería potenciar la renovación y esto se debe basar en una fiscalidad más reducida en la compra de los vehículos y una nueva regulación al uso, teniendo en cuenta, como se ha comentado, nivel de emisiones y antigüedad.

Para el caso de Canarias, el sector considera que sería necesario que se aplicara, en la adquisición de los vehículos nuevos, el tipo general del IGIC, como ocurre con la mayor parte de los sectores económicos de las islas y no los tipos específicos incrementados de este impuesto como ocurre en la actualidad. Esta sí se consideraría una buena práctica que propiciaría la renovación del parque móvil.

Restricciones de uso.

Para la Federación del automóvil los planteamientos de restricción del uso del vehículo privado serán un error si no se comienza por reconocer la importancia de la movilidad privada en el conjunto del transporte, que oscila entre el 65 y el 85 por ciento en las ciudades españolas.

El desarrollo de políticas de restricción sin una planificación previa adaptada a cada ciudad concreta será un fracaso que solo perjudicará a miles de ciudadanos, fundamentalmente a aquellos que necesitan su vehículo. La planificación de alternativas para los automovilistas es fundamental ya que una regulación a base de decretos no es en absoluto una garantía de éxito.

El sector aboga por la complementariedad necesaria entre los diferentes modos de transporte. Ni el transporte público es la solución única, ni lo es el transporte privado, sino lo será la combinación de ambos, ofertándose diferentes posibilidades y siendo el ciudadano libremente quien escoja la que en cada momento le sea de más interés.