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FREDICA RECLAMA MAYOR CONCRECIÓN EN EL PLAN ESTRATÉGICO PRESENTADO POR EL GOBIERNO PARA EL SECTOR DEL AUTOMÓVIL

Al igual que ha hecho la organización nacional de importadores, ANIACAM, y otras organizaciones del sector, desde FREDICA se agradece el esfuerzo hecho por el Ministerio de Industria para desarrollar un Plan Estratégico del Automóvil para el sexenio 2019 – 2025.

Sin embargo, en la presentación que ha hecho la titular de Industria, la ministra Reyes Maroto, se echa en falta una mayor concreción en todo lo referente a la distribución y venta de automóviles en el territorio nacional durante esos seis años y sobre todo la necesidad de renovación del parque automovilístico español, uno de los más viejos y por tanto más contaminante de Europa.

SE DEBE EVITAR LA CONFUSIÓN

Cuando se habla de “bajas emisiones” se entiende que se está refiriendo a los modernos vehículos equipados con motores diésel (euro 6) y gasolina, pero falta hacer hincapié en ello, ya que el público en general no entiende que se están refiriendo a estas motorizaciones y sigue posponiendo su decisión de compra al tener una total inseguridad en la elección que deben de hacer.

Es imprescindible que se diga claramente que se va a apoyar a este tipo de vehículos en los planes de achatarramiento que se diseñen, en un mensaje claro que llegue al ciudadano de la calle. Habría que decir claramente en todas las comunicaciones las palabras diésel y gasolina. Entre otras cosas porque, hoy por hoy y durante los próximos seis años, no hay otra alternativa disponible para renovar el parque.

Esta inseguridad es la que ha provocado la caída sistemática del mercado, que se arrastra desde hace seis meses y como consecuencia de ello, una mayor antigüedad del parque y por tanto una mayor fuente de contaminación.

Por otra parte, igualmente se echa en falta una mayor coherencia con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, el Anteproyecto de Ley de Cambio Climático, la Estrategia de Transición Justa y la estrategia del Clima 2030 anunciado por el Consejo de Ministros, con el fin de unificar criterios y Leyes en todas las Administraciones: Central, Regionales y Locales para evitar dispersiones y Leyes, que como la Balear rompen con la unidad de criterios y de mercado necesaria, de forma que todos los sectores implicados en el automóvil tengan unas reglas claras, con un calendario único y puedan desarrollar sus planes de futuro con la tranquilidad de que los pasos que den se van a mantener en el tiempo.

También falta un plan de apoyo y de ayudas que serían necesarias para la distribución, soportadas en su mayor parte por PYMES, que dependen exclusivamente de la “salud” del mercado para la comercialización de los automóviles y que cuentan con 345.000 trabajadores, la mayor masa de empleo dentro de todo el sector en España.

Y como se contempla en el propio Plan, el sector del automóvil es importantísimo, si no el más importante a nivel nacional, en la aportación al PIB, en el empleo y en la exportación, habiendo sido el sector que más rápidamente se ha recuperado de la crisis. Todos estos factores, reconocidos por el propio ejecutivo, deberían ser suficientes para tratar de establecer un Plan más concreto y transversal, de forma que lo que se pactara con el sector, fuera también consensuado con las principales fuerzas políticas con el fin de que tuviera continuidad.